Fluir, legar & crecer

Continúo con un breve blog en torno a tres verbos importantes en la calidad de vida.

Fluir: No se trata de definir los verbos, sino de tratar de atrapar un poco de su significado. Me encanta este verbo. Así como el agua que no fluye se pudre al estancarse, así pasa con la persona. Si no fluye se estanca. En cuanto a la esencia de la persona lo que entonces hay que hacer es dejarla fluir, que se exprese. Se parece un poco al título de una de las canciones más populares de Los Beatles: Let It Be. Fluir implica dejar ser…dejar que lo natural y espontáneo sea, se manifieste…Lo contrario sucede al orientarse hacia complacer expectativas, buscar ser quien otros quieren que uno sea, perder la naturalidad, la autenticidad, la espontaneidad. Digo con frecuencia que, si uno quiere ver la mejor faceta de otro, debe buscar su espontaneidad. Es decir, la mejor faceta de la persona es cuando no tiene máscara, cuando no desempeña un personaje para el público, cuando su naturaleza esencial fluye hacia el exterior…La palabra autenticidad está basada en la misma raíz etimológica que ‘autor’….así sería que autenticidad tiene que ver con ser el autor de sí mismo.

Legar: Conocí la importancia de este verbo a través de Erick Erickson. En su teoría de las 8 etapas que atraviesa una persona, al llegar a la última, la adultez, se tiene – como en todas las demás etapas – una tarea crítica. En la adultez se trata de legar. Me parece un concepto excelente y creo que ello da opciones de encontrar sentido en la persona de la tercera edad. Cuando ya se ha recorrido el camino, cuando se ha acumulado saber, experiencia y conocimiento. Especialmente vivencial. Lo paradójico es que a la persona no le queda ya demasiado tiempo (al menos comparativamente); quizá ya consiguió todo lo que tenía que conseguir. Por lo tanto, acumular tendería a dejar de tener sentido (salvo si se trata del poder, que es en sí misma una motivación insaciable…es como tomar agua del mar cuando el náufrago está que se muere de sed…toma agua de mar que por el momento se la calma, pero al rato se la acrecienta…así es el poder…). Lo que adquiere sentido es dejar lo valioso que se tiene, a otros. La persona se valoriza dando, siendo, no teniendo…Un buen ejemplo de esto, si mi memoria no me falla, se puede apreciar en la Universidad creada por la Cámara de Comercio de Bogotá (Uniempresarial), en asocio con GTZ, entidad del Gobierno Alemán, en la que los pensionados alemanes participaban, transmitiendo sus conocimientos profesionales acumulados a los alumnos. La pregunta obvia acá es quién ganaba más con esta transferencia de conocimiento: ¿el alumno, o el profesor? Para entender la dimensión de este verbo hay que despojarlo del sentido usual que le damos, el económico. Diría que legar es transferir valor, que vale si se comparte, y ello se hace cuando se siente que se tiene (valor, valía).

Crecer:  En este caso me voy a referir a crecer como un verbo un poco la antítesis de cambiar. En general las personas que buscan algún tipo de apoyo (terapia, coaching, consultoría) quieren cambiar. Cambiar en cuanto a dejar de ser lo que se está siendo en el momento. Cuando se me plantea el tema digo que en realidad no se trata de cambiar, sino de todo lo contrario. Cambiar implica tratar de ser algo diferente a lo que se es, digamos que a la esencia. Y ello se basa en la no aceptación y el desconocimiento o incomprensión de lo que se es, o al menos de lo que se está siendo en un momento determinado. Creo que de lo que se trata es de comprender lo que se es (digamos que la realidad actual de la persona), buscar de ello lo que realmente si se es (por esencia), aceptarlo y a partir de ahí, afirmarlo. Así, se trata de crecer respecto a lo que se es, de ser más de lo que se es…un poco similar al concepto de la mejor versión de Sí Mismo. En este caso uno ES, pero busca la mejor expresión de ese SER.

Tres formas clave de inteligencia y la relación entre ellas

En la vida personal y profesional actúan al menos tres formas de inteligencia que son clave para ser tenidas en cuenta. La primera, clásica y exhaustivamente explorada, la racional (la medida por el IQ o cociente de inteligencia). La segunda, hoy en día muy en boga luego de que los trabajos de Daniel Goleman  (Inteligencia Emocional) la colocaron en un lugar preponderante, en especial en el medio organizacional  (EQ). Y la tercera, la social (SQ). Las tres son muy importantes para el éxito, sea en lo personal o en lo profesional.

La IQ es indiscutiblemente muy importante. Es la que habitualmente llamamos inteligencia. Creo que está en alto grado determinada genéticamente. Si bien es complejo reducir el concepto de inteligencia a un elemento único,  creo que es posible decir que es relativamente fija. Sin ser pesimista creo que aunque hay elementos de esta que se pueden cultivar, no es muy modificable. Dicho mas sencillamente: si uno tiene un IQ de 110 no es fácil que pase a ser de 120….No la describo mejor pues creo que esta profusamente descrita y que todos entendemos de que se trata cuando hablamos de ella.

La emocional esta menos estudiada y descrita quizá,  pero ya abunda la información  al respecto. A diferencia de la IQ, creo que es la que en más alto grado es desarrollable. Incluso que pueden remontarse niveles muy bajos y deficitarios de El,  hasta alcanzar niveles muy altos de esta. En particular creo que depende exclusivamente de la persona y de la relación que tiene consigo misma, lo cual le permite tener alto grado de control sobre esta.

La social (SQ) es muy importante dado el contexto en que se desenvuelve a lo largo de la vida la persona. Tiene que ver con el relacionamiento con otros, y creo que en partícular es crucial en la vida organizacional, en la que a medida que se sube en la escala jerarquica la importancia relativa de las habilidades sociales crece mientras la importancia relativa de las habilidades técnicas decrece. Es un poco lo que llamamos la astucia, que permite a quien la tiene navegar muy bien las muy frecuentemente turbulentas aguas del poder y el control en las relaciones. Creo que este tipo de inteligencia es mas desarrollable que la IQ, pero no tanto como la EQ.

Respecto a las dos primeras  (IQ & EQ) suelo hacer una comparación. Digo que la IQ es equivalente a lo que en un carro es el tamaño del motor. Y que la EQ es equivalente al grado de sincronizacion de este. Seria así posible algo como lo siguiente: un motor de 2000 cc mal sincronizado podría andar mucho menos bien que un motor de 1500 cc bien sincronizado.  Es así entonces como la variable clave va a ser más la sincronizacion que el tamaño del motor. Algo así puede apreciarse cuando se hace un diagnóstico psiquiátrico. Se habla de claridad y brillo de la inteligencia….cuando lo emocional esta bien, lo racional brilla….cuando no, se vuelve torpe. 

Sobre esta relación entre IQ y EQ hay otro tema interesante. Creo que cuando una persona es muy inteligente en lo racional y es muy sensible (digamos que tiene alto EQ potencial), si el contexto de crianza es favorable se da una combinación excelente. Pero si el contexto es ‘adverso’ puede pasar algo como lo siguiente: dada la alta sensibilidad la persona va a ‘sufrir’ con facilidad o frecuencia. Para lidiar con ello la IQ va a buscar intervenir, pues ‘asumirá’ el rol de proteger lo emocional. Y así montará un sistema defensivo que en su momento va a ser muy lógico y adaptativo, pero que tenderá a perpetuarse incluso cuando el contexto cambie (por ejemplo, se vuelva más favorable). Es como si la IQ razonara asi: “Sistema emocional. ..tu quieres vivir libremente tus sentimientos y emociones…pero se te olvida tu sufrimiento pasado…mejor te protejo aunque no quieras”. Se configuraria así una situación en la que tarde o temprano el remedio se vuelve peor que la enfermedad.

Finalmente, la relación entre la SQ y la EQ es parecida a la que hay entre IQ y EQ…en el aspecto de que la una  (EQ) potencia la otra. En cuanto a la relación entre IQ y SQ, tengo la teoría de que son un poco excluyentes. Pienso que cuando el inteligente se tiene que enfrentar al astuto, si no se ‘cuida’ el astuto se la gana…la única forma en que el inteligente puede neutralizar al astuto es llevando el ‘juego’ al plano de la inteligencia, pues si deja que el astuto lo lleve al plano social en que este último juega mejor, pierde.

La conclusión sería que la variable a actuar principslmente es la EQ. Pues sea lo que sea que tenga uno en la IQ o la SQ, va a lograr que estas se desempeñen en un nivel cercano a su potencial. Y en cuanto a la IQ y la SQ, buscar pulirlas lo más que se pueda.

Perdonar, verbo prodigioso

Teresa de Calcuta

Mientras retomo más formalmente mi blog con temas más entrelazados el uno con el otro, escribiré un poco de temas simples pero con significado. Entre ellos, la importancia de algunos verbos. Me encanta el valor que transmiten varios verbos, como por ejemplo: legar, dar, fluir, perdonar….además de otros a los que ya he hecho referencia antes (amar, aceptar, comprender, ser…).

Hoy escribiré un poco sobre perdonar. Muy del contexto actual nuestro, dados los avances en el proceso de paz. Mas no es por ello sino por explorar un poco en el sentido de este verbo que refleja para mi una enorme paradoja.

Digo lo anterior porque me llama mucho la atención que el que más gana con el perdón no es quien recibe el perdón, ni quien lo pide. En mi opinión el que más gana es el que perdona, el que lo otorga. ¿Por qué? Simplemente por al menos dos cosas:

  • El que perdona tiene que crecer para poder perdonar. Tiene probablemente que trascender un dolor, su sufrimiento. Solo si es más grande que estos puede volver a vivir tranquilo.
  • Al perdonar la persona hace una ‘limpieza’ de su sufrimiento, logra no guardar y acumular resentimiento, y se libera.

Pero no se crea que es fácil.

Dos comentarios adicionales:

  • ¿Perdonar implica olvidar? Difícil pregunta….en primera instancia creo que no. No creo que algo que haya producido mucho dolor pueda olvidarse. Creo que tal vez todo gira en torno a no dejar que el pasado (doloroso) afecte negativamente el presente. Pero creo que eso no es olvidar. Tal vez es más aceptar el pasado que olvidarlo.
  • Más complejo quizá que perdonar a otros es perdonarse a sí mismo. Imaginemos una persona como la que protagoniza Will Smith en Las Siete Almas…que va manejando y escribiendo mensajes de texto por celular y como consecuencia tiene un terrible accidente donde mueren sus seres queridos y él sobrevive. ¿Deberá cargar perpetuamente con la culpa? Creo que a pesar del dolor y de la rabia contra sí mismo por el descuido, una persona así necesitará lograr perdonarse, sea lo que sea que haya hecho, si quiere vivir en paz consigo mismo.

Termino con un ejemplo que siempre me ha parecido excelente. Se trata de lo que sucede al inicio de la obra monumental de Víctor Hugo, Los Miserables. Me refiero a la transformación de Jean Valjean:

” Tras cumplir la pena y salir del presidio Jean Valjean llega a un pueblo donde tiene que mostrar su pasaporte amarillo característico de los ex presidiarios en la comisaría. A consecuencia de ello todos los habitantes del pueblo lo desprecian, excepto el humilde obispo Myriel que le da cobijo, le ofrece comida y cama para dormir. En mitad de la noche se levanta y le roba unos cubiertos de plata, el único tesoro que poseía el obispo, puesto que todo lo que recibía lo destinaba para ayudar a los pobres. Al huir del pueblo lo detiene la policía con los cubiertos y lo llevan ante el obispo, quien, en un acto de bondad, lo salva, diciendo que él le había regalado aquellos objetos para que empezara una nueva vida, además le dice que se había olvidado llevarse los candelabros (también de plata) que igualmente le había regalado.

Sigue su camino y roba una moneda a Petit-Gervais, un chico que se ganaba la vida tocando música por los caminos. Este hecho posteriormente lo martiriza psicológicamente, debido a que se da cuenta que el ejemplo que recibió de parte del obispo estaba comenzando a operar un cambio en él.

Este episodio y la humildad y humanidad del obispo operan en Jean Valjean como un bálsamo que cura sus heridas y lo convierte en un hombre bueno y piadoso, cuyo objetivo es hacer el bien a los necesitados.”

Lo interesante de este ejemplo es el acto bondadoso del obispo, quien le perdona que lo haya golpeado y robado, y así ejerce una enorme transformación en Jean Valjean. Más importante que esta transformación es la generosidad del obispo, que con su reacción ante la ‘agresión’ conduce a que JVJ deje el estigma que lo ha marcado, la definición de sí mismo como hombre ‘malo’, delincuente…y con la redefinición que desencadena el obispo, pasa a convertirse en un hombre de bien. Eso logra el perdón en el que lo recibe.

Por eso digo que el verbo perdonar es un lindo verbo. Lleno de sentido….

 

 

“Cría a tus hijos con un poquito de hambre y un poquito de frío”

Confucio

Esta frase de Confucio (foto) encarna un concepto crucial para la crianza. Digo que si me pidieran una única recomendación sobre este complejo proceso diría lo siguiente: “enséñele a su hij@ a luchar….porque la vida se lo va a exigir algún día”. Creo que lo que Confucio da a entender es que si el hijo lo tiene todo, si no siente que debe conseguir las cosas, que debe afrontar la adversidad, etc., no desarrollará su potencial, su posibilidad de ser resiliente, de entender que la vida no es necesariamente fácil…Algún día oía en una entrevista una muy buena frase de un ex Ministro de Hacienda (Alberto Carrasquilla): “es que remar río arriba saca músculo”. El complemento sería que “no remar sino dejar que la corriente lo lleve a uno lo que haría sería lograr que el músculo se atrofie”.

Una frase de Frederick Nietzsche citada atrás expresa muy bien este concepto: “lo que no me mata me hace más fuerte”. Pero voy a copiar un par de párrafos de un libro también ya citado (The Happiness Hypothesis: Finding Modern Truth in Ancient Wisdom, de Jonathan Haidt), que expresa también muy bien estos conceptos:

“Muchas tradiciones tienen una noción de destino, de predestinación o de conocimiento divino anticipado. Los hindúes tienen una creencia popular que consiste en que el día del nacimiento Dios escribe el destino de todo niñ@ en su frente. Suponga que el día que nace su hij@ Usted recibe dos regalos: unos anteojos que le permiten ver este destino y un lápiz que le permite editarlo (suponga además que el regalo lo recibe de Dios con pleno permiso de usarlos como desee). ¿Qué haría? Usted leería la lista: A los 9 años: el mejor amigo muere de cáncer. A los 18: se gradúa del bachillerato como el mejor de la clase. A los 20: un accidente automovilístico mientras conducía ebrio implica la amputación de su pierna izquierda. A los 24: se vuelve padre soltero. A los 29: se casa. A los 32: publica una novela exitosa. A los 33: se divorcia. Y así sucesivamente. ¿Qué tan doloroso encontraría ver el sufrimiento futuro de su hijo escrito frente a Usted? ¿Qué padre podría resistirse a la necesidad de ‘cortar’ los traumas, de corregir las heridas auto infringidas?…..

…Pero sea cuidadoso con ese lápiz. Sus buenas intenciones pueden hacer peores las cosas. Si Nietzsche está en lo correcto con su frase de que lo que no nos mata nos hace más fuertes, entonces el suprimir por completo la dura adversidad del futuro de su hijo lo dejaría débil o no permitiría su pleno desarrollo”.

Creo que está muy bien expresado el concepto. Si el padre no controla su muy natural impulso a proteger al hijo no lo dejará vivir a plenitud la vida, con todo lo ‘bueno’ y fácil de vivir y con todo lo ‘malo’ y difícil de vivir.

Curiosamente esta es una de las explicaciones a por qué fracasan las empresas de familia después de dos y tres generaciones. Hay un dicho que dice: Abuelo pobre, padre rico, nieto pobre. El emprendedor, que funda la empresa, luchó…pero cuando crió al hijo lo sobreprotegió, volviéndolo un inútil. Es comprensible pues quizá quiso que su hijo no pasara las dificultades que a él le toco pasar…pero el resultado es con mucha frecuencia nefasto.

Creo que el trasfondo de todo es entender que la vida no es siempre fácil y que para enfrentar los momentos difíciles el hijo debe aprender a luchar por si mismo. Cito otro párrafo de un buen libro, al respecto:

“La vida es difícil….Esta es una gran verdad, una de las más grandes verdades. Es una gran verdad porque una vez que vemos francamente esta verdad, la trascendemos. Una vez que realmente conocemos que la vida es difícil – una vez que francamente la entendemos y aceptamos – entonces deja de ser difícil. Porque una vez es aceptada, el hecho de que la vida es difícil deja de importar” (The Road Less Traveled: A New Psychology of Love, Traditional Values and Spiritual Growth; M. Scott Peck).

En conclusión, la recomendación es: crea en su hijo, en sus posibilidades de enfrentar la adversidad, en su potencial para ser resiliente….enséñele a creer en sí mismo y a entender que la vida tiene momentos difíciles…y especialmente, enséñele a luchar…”.

Termino acá estos blogs cuyo objetivo era generar algunas reflexiones sobre la crianza. Mientras retomo en el inicio de 2.016 este propósito de transmitir conceptos para ‘legar’, escribiré ocasionalmente y sobre variados temas….para no ‘perder la costumbre’.

 

 

 

 

¿Padres perfectos, hijos ‘trofeo’?

lance_armstrong_ciclismo_0673cae8199b6231b51ca0a851Bruno Bettelheim

Introduzco este corto blog hablando del hombre de la foto. Se trata de Bruno Bettelheim, otro judío austríaco que estuvo en campos de concentración durante la Segunda Guerra. Psicoanalista y filósofo, especializado en niños. Entiendo que fue una persona muy cálida y especial. Escribió varios libros, de uno de los cuales (No Hay Padres Perfectos, en inglés, A Good Enough Parent: A Book on Child Rearing, libro que recomiendo y que como he expresado en otros blogs, no es del tipo “10 guías rápidas para producir hijos felices”), extracto una cita textual que siempre me impactó por dos cosas: por lo extraordinario del concepto, y por el sitio del libro donde la escribió (otro libro que solo leí un poco, pero que me marcó): en los Agradecimientos. Es el primer párrafo del libro ( y una frase a continuación):

“Ante todo quiero dejar constancia de que el título del presente libro se deriva del concepto de la madre “aceptable” formulado por Donald W. Winnicott. Lo he adoptado a ambos padres , es decir, al padre y a la madre, porque ambos son importantes para el desarrollo de su hijo. Mi título sugiere que para criar o educar bien a un hijo no hay que tratar de ser un padre o una madre perfectos, del mismo modo que no hay que esperar que el hijo sea un individuo perfecto. La perfección no está al alcance de los seres humanos corrientes. Típicamente los esfuerzos por alcanzarla obstaculizan esa respuesta indulgente a las imperfecciones ajenas, incluidas las del hijo propio, que es lo único que hace posibles las buenas relaciones humanas…..Pero es muy posible ser un padre o una madre aceptable, esto es, un padre o una madre que críe bien a su hijo….”

A diferencia de BB, creo que no hay un solo ser humano perfecto. Por definición….el ser humano es extraordinariamente complejo y en medio de su complejidad y por su misma constitución (mitad racional, mitad emocional, siendo esta parte la compleja y la que más lo acerca a su ser animal, y por ende, la más imperfecta), la perfección le es más una brújula que un destino al que llega. Exagerando un poco: “tarde o temprano el ídolo exhibe los pies de barro”.

Buscar en el hijo la perfección implica por lo menos dos equivocaciones:

1. No dejar que el hijo sea él mismo, sea todo lo bueno que pueda ser. La definición de “deber ser perfecto” probablemente orientará al hijo a satisfacer unas expectativas muy altas sobre él  mismo, que no querrá defraudar dado quien está detrás de la expectativa: un padre cuya aprobación le es vital. Pero quizá hará de su vida un propósito que lo aleje de su verdadero ser. Y algún día hará crisis. Esto lo convertirá en lo que llamo el “hijo trofeo”, que sirve al padre para exponerlo ante otros como un triunfo (“si mi hijo es perfecto quiere decir que yo, quien lo crié, soy un padre perfecto”). En general lo que he visto es que el padre acá busca que su hijo logre lo que él no pudo, para dejar atrás todas sus frustraciones.

2. Volverlo esclavo de un estándar que nunca alcanzará. Lo llamo el “síndrome del no soy lo suficientemente….”. Como nunca alcanzará la perfección, por ser esta un inalcanzable para el ser humano, nunca estará satisfecho. Nunca será ‘feliz’….porque nunca sentirá que lo logra.

Lo muy desafortunado de todo esto es que en mi opinión se distorsiona algo que le es fundamental al ser humano: la búsqueda de la excelencia, de la maestría, de la “Mejor Versión de Sí Mismo” (para esto quizá sería bueno volver sobre los blogs iniciales que escribía al respecto). La perfección es un inalcanzable, mas la excelencia, la maestría, si son alcanzables. Todo va a depender de cómo se buscan.

El problema de fondo de la búsqueda de la perfección es que va a disparar el bloqueo de la aceptación de sí mismo que será vital en la búsqueda de la excelencia. Y otro problema, que se observa mucho en el mundo académico, es que la perfección (el resultado final) se vuelve un fin que justifica cualquier medio. “Copiar, hacer plagio, etc., valen mientras me ayuden a ser el trofeo que otros quieren que sea”. En el deporte hay un ejemplo excelente: es el caso del hombre de la foto, que defraudó a miles de seguidores (ver foto arriba, de Lance Armstrong).

De acuerdo con lo anterior mi recomendación es inculcarle al hijo altos estándares de excelencia, empoderarlo para que sienta que los puede alcanzar, enseñarle a aceptarse a sí mismo en toda circunstancia pero con una aceptación genuina, no complaciente sino sanamente auto exigente. Enseñarle a construir una definición de sí mismo que se rija por buscar dar lo mejor de sí (Mejor Versión), y no a construir una que busque satisfacer las expectativas de otros: el hijo trofeo….es más posible que un hijo feliz sea ‘cuasi perfecto’, a que un hijo ‘cuasi perfecto’ sea feliz.

La crianza como algo parecido a la publicidad subliminal

coca cola

Hace varios años vengo concibiendo la crianza como un proceso muy similar a la publicidad subliminal (PS). Para el análisis debo introducir este concepto (PS). Me basaré en lo que recuerdo de la época de la universidad (para cualquier precisión usar al “Tío Google”). Recuerdo que en los 50s un científico social experimentó con la PS, que se basa en algo así como que el ojo humano integra 21 imágenes por segundo en una sola. Entiendo que en esto se basa el cine. Esta integración en una sola imagen o en una imagen continua es lo que se utiliza en las películas de dibujos animados (que se basa en dibujos que van cambiando ligeramente de modo que si se proyectan rápido el ojo las percibe como que tuvieran movimiento). Lo que entiendo que el científico hizo fue interponer entre estas 21 imágenes una foto de una Coca Cola. El quid del asunto es que el ojo la percibe pero no se da cuenta que la percibe. El resultado del experimento como lo recuerdo era que la gente al finalizar la película salía a comprar una Coca Cola. Sin entender por que…tenían sed y ganas de la bebida. Sobra decir que se consideró un tema no ético utilizar este tipo de publicidad. Algo similar a la hoy tan usada y a veces sancionada publicidad engañosa.

Lo anterior porque creo que la crianza se parece enormemente a la PS. Mi suposición fundamental es que los padres ejercen muchas influencias, la mayoria de ellas actuando en forma inconsciente (como la PS). Y los hijos reciben también influencias ‘subliminales’. Podemos categorizar estas influencias, combinando dos criterios: son conscientes o no, y son constructivas o no. Tendríamos entonces:

  • Influencias conscientes constructivas: bienvenidas. Quizá provienen de la experiencia de los padres, sus aprendizajes al respecto de la crianza, etc.
  • Influencias conscientes no constructivas: Creería que estas son bastante pocas. Serían propias de ‘padres desalmados’.
  • Influencias no conscientes constructivas: Serían las provenientes por ejemplo de la propia crianza, de la claridad y consistencia en los valores, etc.
  • Influencias no conscientes no constructivas: Serían las propias de las experiencias negativas propias en la crianza. Se ven por ejemplo muy claras en los hijos de padres alcohólicos (que terminan también tomando), o de los hijos de padres maltratadores (ídem).

Creo que si el asunto es como la PS, lamentablemente el peso de las influencias conscientes es mucho menor, pues priman las influencias inconscientes (en el sentido de la PS). Sean constructivas o no. Es quizá lo que da fuerza al ejemplo.

El asunto está en que el padre a su vez ejerce las influencias en el mismo sentido que las recibió. El problema está en las imperceptibles (PS), que ejercerá sin ser consciente. Creo que lo que sucede en últimas es que la problemática de salud mental es originada fundamentalmente en la cultura y se transmite en cascada. Si el padre recibe influencias negativas de las que no es consciente las ejercerá del mismo modo, perpetuando la problemática entre generaciones.

El núcleo del asunto tiene que ver con cuando un mensaje es repetido sistemáticamente. Como cuando se deja caer una gota sobre una roca. No le hace nada. pero si se deja caer sistemáticamente una gota sobre la roca, la gota termina horadando la roca. Así opera la publicidad subliminal, para mi. Cala….digo que hasta la ‘médula’.

Pongo un ejemplo real mencionado atrás. Habiendo tratado padres que como niños fueron objeto de maltrato de uno de sus padres, sorprende como a pesar de haber hecho un propósito de nunca hacer con los hijos lo que hicieron con él, terminan haciéndolo, maltratando. Como si el mensaje recibido contuviera una justificación, una validación, al maltrato en la relación padres-hijos. A pesar de ser racional o conscientemente absurdo.

Otro ejemplo que de entrada reconozco como exagerado. Supongamos una mamá de unos 40 años sumamente preocupada por su figura, por su belleza física, por su cuerpo delgado y proporcionado. Que hace estrictas dietas y horas de ejercicio. Y supongamos que tiene una hija de 16. A la que un día le da por no comer….se vuelve anoréxica. Y la mamá se “aterra de por qué le pasó eso  a su hija”. Sin darse cuenta de que durante muchos de esos 16 años su hija recibió un mensaje del tipo “la gota en la roca”, que sería algo así como: “la figura lo es todo…si no eres esbelta no eres nadie”….y luego su hija desarrolla una enfermedad en la que “vea lo que vea en el espejo nunca lo que vea le gustará…nunca será suficientemente delgada”. Si bien es exagerado creo que muchas veces este es el mecanismo mediante el cual los padres reproducimos las inconsistencias que interiorizamos de la cultura en que vivimos.

Pongo otro ejemplo que utilizo mucho. Le digo a la persona que suponga que hacemos una apuesta que consiste en que le dejo escoger un bebé recién nacido que lo puede tomar de donde quiera. Le podría hacer los estudios que quisiera (genéticos, etc.). Pero una vez naciera me lo daría a criar. Y entonces la apuesta sería que a los 3 o 5 años he logrado criar un niño profundamente inseguro. Ahí aparece la pregunta que le hago a la persona: ¿Qué tengo que hacer para ganar la apuesta? Digo entonces que es fácil: solo tengo que darle repetitivamente, como la gota en la roca, un mensaje consistente. Que me ayude a definirlo como inseguro (lo que esencialmente quiere decir que duda de sí mismo). ¿Qué mensajes debo darle? Por ejemplo: “cuidado”…”yo te lo hago”…”si podrás?”…”pero es que tu solo no puedes”….etc., etc., etc. Estoy seguro que ganaría la apuesta. Y de adulto este niño será muy inseguro y no tendrá la menor idea de por que se convirtió en tal.

Los padres inevitablemente ejercemos múltiples influencias en los hijos. A diario. Y la mayoría la ejercemos sin ser conscientes. Por ello hay que analizar un poco la propia crianza, las influencias que pudieron marcarnos. Y buscar neutralizar las negativas no conscientes, que son las ‘peligrosas’. Similar a lo que un día expresé sobre las variables que influyen en una relación (internas y externas, que construyen o no): lo que hay que hacer es aumentar las influencias constructivas conscientes y detectar las que podemos ejercer sin plena consciencia, para neutralizar las negativas y acrecentar las positivas.

Termino este blog con un análisis. Cuando he trabajado a fondo con alguien he visto que para “sanarse” debe generar mucha comprensión hacia sí mismo, hacia su problemática. Pero indefectiblemente esto lo ‘obliga’ a ejercer la misma comprensión hacia sus padres, de donde vinieron las principales influencias. Si no, no sana….pero acá no termina todo. Esos padres a su vez fueron ‘víctimas’ de influencias que recibieron de sus propios padres y del contexto de crianza. Es por esta dinámica (la problemática “baja en cascada”) que termino diciendo que si se tratara de buscar culpables nunca se encontrarían. Habría ‘victimarios’ que a su vez fueron ‘víctimas’…en últimas y salvo cuando intervienen variables genéticas (ejemplo, neurobiológicas), la ‘culpa’ se rastrea a la sociedad y las contradicciones que la caracterizan. Porque entre otras el vivir en sociedad es bastante más complejo de lo que nos damos cuenta.

Educar es hacer mejores personas…se cosecha lo que se siembra

Hacia 2.011 quise estructurar un taller para padres, idea que más tarde abandoné por ver que este tema está saturado de opciones para los padres. Los colegios dan talleres, abundan libros, blogs y en general mucha guía para la crianza elaborada por expertos que se han dedicado al tema. Mi experticia solo viene del análisis de los problemas de muchos adultos que me han consultado a lo largo de unos 32 años.

Para esa época decidí no investigar nada más que lo que saliera en el periódico El Tiempo (Colombia). Y tomar nota. Si bien fue hace algunos años que tomé estas notas creo que nada ha cambiado; de estas notas tomé para elaborar un breve panorama. Será para muchos repetitivo por lo que buscaré ser muy sintético y concentrarme en los ‘síntomas’ que exhibe el mundo actual que rodea a los jóvenes.

1. Alcohol y drogas:

  • La edad promedio en que se comienza a consumir drogas es a los 12 años…hay casos en que es a los 8 años.
  • El alcohol es la puerta de entrada a las drogas, según se confiesa en el 33% de los casos
  • Ligados al consumo de drogas: el sexo, los robos para financiarlos, la venta de cédulas falsas para poder entrar a bares con acceso restringido, etc.
  • Colombia: primer lugar en consumo temprano de alcohol en Suramérica

2. Consumo de drogas sintéticas:

  • Colombia: primer lugar en consumo entre menores de edad, de tranquilizantes que solo pueden venderse con receta y administrarse bajo estricto control médico
  • 5% de los menores de 18 años utilizan estos fármacos en forma frecuente
  • 10% dice haberlos probado sin necesitarlos, al menos una vez en la vida
  • «Entre los jóvenes que usan drogas también hay un consumo importante de tranquilizantes, lo que resulta determinante para el pronóstico del uso de heroína»

3. Sexualidad Temprana y Embarazo de Adolescentes:

  • Los niños mienten, engañan en pruebas académicas y ven pornografía en el 25% de los casos
  • 15% admite apostar plata o jugar
  • Edad promedio de inicio: 14,5 años (hombres), 15,3 años (mujeres)
  • 46,9 % admite estar sexualmente activo
  • De estos, 96% considera que las decisiones sobre su sexualidad son de ellos
  • A inicios de 2.010 Pfizer manifiesta su preocupación porque el consumo de Viagra está disparado entre adolescentes colombianos.

4. Anorexia y bulimia:

Medellín

  • Al menos dos de cada cien adolescentes que tienen suficiente comida sufren anorexia o bulimia
  • Cerca de 80.000 jóvenes entre 14 y 19 años padecen anorexia o bulimia.
  • 17.7% de las niñas son del grupo de riesgo, entre 12 y 21 años

Bogotá

  • Entre el 10 y el 12% de jóvenes sufren de anorexia
  • El 33% de las jóvenes está en riesgo de sufrir Trastornos de Conducta Alimentaria.
  • Estas cifras son las más altas del mundo y tres veces mayores que la media internacional

5. Matoneo (físico y virtual):

  • 70% de menores entre 6 y 13 años dicen haber sido víctima de alguna agresión mientras estudiaban
  • Más de 35% dice que sus compañeros les han golpeado
  • Entre 18 y 22% dice que les han quitado sus cosas
  • 17% dice que se han burlado de ellos
  • 65% reconoce haber agredido a sus compañeros, haber estado en riñas (53%), haber participado en robos (40%)…sido actor de burlas (38%) y de amenazas (36%).
  • 20% estaría siendo víctima de acoso
  • 20% dice haber sido maltratado por profesores

6. Suicidio:

  • El 24% de los jóvenes colombianos ha pensado en el suicidio en los últimos 3 meses
  • En 16% lo ha intentado

Colombia:

  • En 2.009, 193 casos de suicidio en jóvenes entre 10 y 17 años
  • ….7º país en incidencia en América Latina (9,7 casos entre 100.000 habitantes)
  • 11% ha pensado seriamente en suicidarse
  • 7% ha tenido trastornos depresivos
  • OMS: el 20% de los niños y adolescentes tiene algún tipo de trastorno mental, y el suicidio es la tercera causa de muerte entre ellos
  • Liga Colombiana Contra el Suicidio Infantil (M. de Zubiría, Presidente): «Nuestros niños son muy infelices. Tienen todo lo que necesitan (lujos, comodidades). Pero les falta el amor y la compañía de los papás»
  • «Problema (suicidio) creciente debido principalmente a la desintegración de la familia…el hijo permanece sin compañía, afecto y supervisión»
  • «Internet y la TV están reemplazando a los papás modernos»

7. Maltrato:

  • Enero – junio 2.010: 2.240 casos de denuncia en Bogotá por maltrato físico por parte de los padres
  • Más de 1.300 menores de 15 años han recibido atención médica por maltrato físico en hospitales de Bogotá (1er semestre 2.010)
  • Ejemplos: Quemados con cucharas calientes por decir groserías
  • …Sumergidos en albercas
  • …Golpeados con objetos contundentes

8. Pandillas, sectas y tribus:

  • En Bogotá existen unas 1.319 pandillas con unos 29.000 integrantes
  • Más localizadas en estratos 1 y 2
  • Entre 15 y 20 miembros en promedio
  • Portan armas blancas y de fuego
  • El 90% de los integrantes son consumidores (especialmente marihuana)
  • «Los padres abandonan a sus hijos y estos buscan protección en el líder de una pandilla»

Bueno, hasta acá este listado. No coloco las fuentes para no volver este un estudio de corte académico pues no es del caso. Solo resalto las notas textuales. Pero todo sale del periódico El Tiempo (Colombia). Si a alguien le llega a interesar las citas bibliográficas solo me las pide.

Qué se puede deducir: complejo panorama. Enormemente retador. Lo más sorprendente para mí fue encontrar que las problemáticas casi no difieren, salvo en algunos casos, entre estratos sociales; incluso hay casos en los que la problemática se parece mucho más entre los extremos (estratos 1 y 6) que entre otros estratos.

En su momento sinteticé los análisis de las causas según los mismos artículos (que fundamentalmente reseñaban estudios de organizaciones expertas como la Corporación Nuevos Rumbos, Fundación Plan, Secretaría Distrital de Salud, One Hope, Universidad de la Sabana, Estudio Dove Universidad de Antioquia, Universidad CES de Medellín, ICBF, Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud). A continuación mis conclusiones:

Ligadas al entorno familiar:

  • Familias disfuncionales
  • Conflictos de pareja
  • ‘Desarraigo’ del joven (frente a su familia)

Ligadas al estilo de los padres:

  • No encaran el problema
  • Falta de autoridad, falta de límites y disciplina
  • Miedo
  • Conveniencia
  • Sobreprotección

Ligados a la calidad de la relación emocional:

  • Desamor, infelicidad
  • Falta de diálogo, de contacto
  • Trato descuidado y negligente
  • Maltrato emocional

Lo más sorprendente de todo esto es que todas estas variables están bajo control de los padres. Ello me lleva al siguiente cuestionamiento: ¿por qué una relación tan importante, que moviliza tanto afecto usualmente y que en muchos casos da sentido de vida, arroja tan frecuentemente tan “malos indicadores”? ¿Qué nos pasa a los padres? ¿Qué hacemos bien y qué no?

Para aportar al análisis escribiré unos pocos blogs sobre el tema. Que reconozco que es (la crianza) extremadamente complejo y que como todo, no es de “dar recetas” del tipo “10 tips para hacer hijos felices”. Creo que debemos entender un poco más la complejidad del proceso para “recoger una mejor cosecha”. Termino acá con una reflexión muy simple que me lleva al título de este blog. ¿Si como entiendo que por su raíz etimológica educar es “hacer mejores personas”, qué es “mejores personas”? ¿Cuál es la brújula? Buscaré algunas respuestas con plena humildad pues ni soy experto ni el tema es para ‘pontificar’.

El Proyecto de Vida de la relación y la salud de esta como brújula

  • Termino con este blog el apartado que he venido dedicando al tema de las relaciones afectivas (modelo de cualquier relación), donde he pretendido hacer reflexionar un poco sobre este complejo tema que en el mundo de hoy se hace cada vez más difícil: relacionarnos bien con otros. Y lo haré acudiendo al análisis de un concepto muy utilizado y muy útil en la vida de la persona: el Proyecto de Vida (PV) pero aplicándolo a la relación. Y con unos breves análisis de lo que considero que caracteriza una relación saludable. Sin pretender una profundidad que no tengo pues no soy experto en el tema, porque hay miles de libros y contenidos al respecto, y además alejándome de cualquier sentido academicista.

Respecto al PV de la relación tengo un aporte que creo es importante. En mi parecer evidentemente una relación – que de entrada se pretende duradera – debe tener un PV que cumpla al menos dos requisitos:

  • Que se mantenga actualizándose, adecuándose a los cambios que se dan en la vida de las personas y en las  circunstancias. Creo que como en el PV de la persona debe partir de buscar un SENTIDO, un PROPÓSITO. Pero los miembros de la relación van evolucionando en la medida que evoluciona la relación  y así por ende este sentido o propósito debe estar en continua redefinición. Que como en el caso de la persona puede tomar la forma de RATIFICACIÓN o de RECTIFICACIÓN.
  • Que sea un PV común, de la pareja. Y no la INTERSECCIÓN TRANSITORIA DE DOS PROYECTOS DE VIDA INDIVIDUALES. Pongo un ejemplo real: Una pareja de jóvenes exitosos, recién casados, con un hijo. Buenos profesionales exhibiendo una muy ‘bonita’ relación´. Pero un día a uno de los dos por evolución en su trabajo le surge una oportunidad laboral en el exterior. Que ha soñado siempre. Muy bien paga de modo que el otro puede no trabajar y por ejemplo dedicarse a estudiar. Pero el otro no tiene esto en su plan de vida. Resultado: la pareja se acaba. Mi conclusión es que el PV de la relación fue hasta que se presentó una circunstancia ‘adversa’ un PV de dos personas que estaba siendo una coincidencia temporal de dos PV individuales. Y no lo que parecía ser un PV de la pareja (que supongo llevó a querer tener un hijo en común). Mi conclusión es que el PV de los dos individuos debe estar subordinado al de la relación, lo que implica un sacrificio que se hace solo si tiene sentido, si es más lo que se gana que lo que se pierde. Y debe ser un sacrificio voluntario, no forzado. Igual el PV de la relación no puede asfixiar los PVs individuales. Sería algo así como que es “además de” y no “en vez de”.

El segundo comentario tiene que ver con cuál debe ser la brújula que oriente el PV de la pareja. Esto es muy difícil de precisar. Habrá muchas definiciones. Múltiples perspectivas. Aporto solo unos sencillos criterios para pensar en esta ‘brújula’:

  • Uno ya lo expresé atrás: no puede haber relación sana (o saludable) si solo lo “es” para una de las dos partes. Es una antítesis.
  • En una relación sana o saludable debe haber un permanente desarrollo individual. Cada uno debe preocuparse por su propio desarrollo y el del otro. Dicho mejor, “debe haber un doble desarrollo personal”. Si uno de los dos se estanca estanca la relación y por ende estanca tarde o temprano al otro. Al respecto digo que una relación es como un caucho: estira y estira, pero no indefinidamente. Si uno de los dos entra en un proceso de evolución más acelerado que el otro tarde o temprano “el caucho se rompe”. Una implicación interesante de esto es que cuando uno de los dos empieza un proceso terapéutico o de crecimiento en una relación que está en problemas, si el otro no lo sigue la relación se romperá pues el que evoluciona podrá decir lo que cité en blog atrás, el muy buen título del libro del Papá Jaramillo: “te amo pero soy feliz sin ti”. Ello porque el costo de mantenerse en la relación para el que evoluciona más rápido es muy alto: lo estanca….
  • … el control de la relación, las ‘pujas de poder’, son equilibradas. Digamos que hay un control compartido y que se enfoca en buscar una buena relación y no en el predominio de uno sobre el otro.
  • …la definición del otro se ajusta más a lo que el otro realmente es que a lo que se quiere que este sea (por idealización o por necesidad del que define).
  • …los conflictos se aprovechan como oportunidades de ajuste y por ende se manejan ‘sobre la mesa’.
  • …predominan los círculos virtuosos sobre los viciosos. Así, cada uno es bueno en generar la Mejor Versión del Otro. Como dice Jack Nicholson a Helen Hunt en la película ‘Mejor Imposible’ (As Good as It Gets): “Me haces ser mejor persona” a lo que ella contesta “es el mejor cumplido que me han hecho”.
  • Y para no saturar….en una relación sana el amor es la variable crítica (que puede ser que evolucione hacia la amistad profunda) y este se da porque ante todo cada uno lo ha encontrado primero en sí mismo.

Termino acá estas reflexiones sobre las relaciones para no desgastar el tema y poderme concentrar un poco en otro que ya anuncié al inicio: la crianza. Dedicare pocos blogs a reflexionar sobre esto sin pretensión de parecer experto. De hecho como en todo, hay muchos expertos, libros, blogs, talleres y demás. Serán reflexiones al estilo de las ya hechas: simples, desde una perspectiva diferente. Me concentraré entonces en temas como el no buscar la perfección del hijo sino enseñarle a buscar sanamente la excelencia, el enseñarle a luchar y ser resiliente como competencia fundamental que la vida le va a exigir, en la crianza como un proceso muy similar a la publicidad subliminal, y otros. Pero antes haré como hice ya atrás: haré un repaso en el siguiente blog sobre la compleja problemática que se observa en los niños, adolescentes y jóvenes de hoy,  para dimensionar el reto y entender la problemática desde una perspectiva amplia. Ya veremos….

Conflictos, crisis y zonas de confort en las relaciones

IMG_0660Los conceptos de zona de confort y crisis  de los que tratamos en blogs previos al hablar de la persona y su búsqueda de alcanzar su Mejor Versión también son conceptos clave para entender las relaciones y darles buen curso. Analicemos estos temas. Veamos dos tópicos entrelazados:

  • Las zonas de confort deteriorantes, improductivas
  • Los conflictos y la necesidad de darles curso

Iniciemos con las zonas de confort. Repasando el concepto podemos ver cómo es muy fácil situarse en una ZC, sea en lo individual o en lo relacional. El problema es que el costo está en el riesgo de anquilosamiento. La gráfica que acompaña este blog esquematiza una situación de ZC improductiva, dañina. Sería cuando una relación no mejora de cierto punto pero tampoco empeora. Es decir, no crece y evoluciona hacia sano pero tampoco se deteriora al nivel en que se rompa. Pero al ver la hipotética gráfica se aprecia como en un caso así la ‘pendiente’ de la curva es descendente. Esto se parece mucho a lo citado en blog previo sobre lo que llamo ‘la parábola de la rana’ de Peter Senge.

Pero hay una cita de Jim Collins, el reputado consultor organizacional autor de ‘Built to Last’ y ‘From Good to Great’, quien en un libro más reciente (‘Why the Mighty Fall and Why Some Companies Never Give In’) analiza el fenómeno inverso al de los libros anteriores: por qué declinan compañías muy exitosas. En el inicio del libro JC compara lo que sucede a estas compañías con el cáncer: el fenómeno es al inicio muy difícil de detectar pero más ‘fácil’ de tratar, mientras que en fases avanzadas es muy difícil de tratar pero más sencillo de detectar. Genial comparación. Creo que esto es perfectamente válido en las relaciones que se deterioran. Cuando el deterioro soterrado evoluciona gradualmente hasta puntos de difícil reversión.

El núcleo del asunto está de nuevo en no ser consciente de la evolución de la relación, de lo que la afecta, de lo que la mantiene unida y puede desgastarse, etc. Cuando la relación va quedando atrapada en zonas de confort, en este caso mejor decir de ‘pseudo confort’, el deterioro progresivo va haciendo un nivel de daño que cuando ya se quiere hacer algo por la relación en muchos casos ya es tarde. Creo por ejemplo que cuando la pareja busca una terapia lo hace en un intento desesperado por arreglarla. Creo que aunque este tipo de terapia es válida es bien difícil, y más aún creo que lo que hay que hacer es una labor más ‘preventiva que correctiva’.

Así que la conclusión en esta apartado es velar porque la relación evolucione, por que no quede atrapada en zonas de confort deteriorantes y para ello, ser muy consciente del curso y enfocarla hacia saludable. Aplica lo dicho sobre la salida de las zonas de confort, que o se da por efecto de las crisis (caso en el cual lo que hay que saber es manejarlas, aprovecharlas como oportunidad) o de la voluntad de mantener creciendo la relación.

El otro concepto es el del conflicto como hecho inevitable en una relación. Hago acá una comparación con un fenómeno natural poco agradable pero que resulta muy interesante: los terremotos. Lo que entiendo que sucede cuando ocurre un fenómeno de esta naturaleza es que en las profundidades de la tierra, en su interior, están las llamadas ‘placas tectónicas’. Que se mueven y reacomodan. Un terremoto corresponde a cuando sucede esto: las placas se reacomodan, y en la superficie de la tierra lo que sucede es que se da lo que puede devastar ciudades.

Pienso que el conflicto en una relación, que no es de sí agradable, puede entenderse como una reacomodación. A nivel visible, sería como un ‘terremoto’, que expresa la necesidad de ajustes en la relación. El asunto es, si se da el conflicto, qué expresa y qué puede hacerse con este. Taparlo, pasar por encima como si nada sucediera, o entender que es una situación natural de la relación que hay que manejar. Por ejemplo, veo con frecuencia que parejas que recién han formalizado su relación entran en un período de mucho conflicto. Lo interpreto entonces como la necesidad de ajustes dados los cambios que se han presentado en la relación (formalización). Y resulta lógico que así sea…hay que adaptarse a los cambios en la relación.

El conflicto puede ser ‘subterráneo’. Es decir, puede no ser muy visible en la superficie (lo que llamo ‘encima de la mesa’), pero estar ahí, ‘debajo de la mesa’. Haciendo daño pues si no se ‘pone sobre la mesa’, si no se saca a la superficie y se maneja, no podrá aprovecharse. Manejar el conflicto es ‘sacarlo a la superficie’, lo que obliga a hablar de la relación, de lo que está sucediendo en esta. Y hablar de la relación no es algo sencillo, exige madurez a las partes, exige ‘cuidar el bosque y no los árboles en particular’.

 

 

El amor, variable crucial, una facultad

Erich Fromm

Increíble que una palabra tan importante en la vida, que juega un papel fundamental en darle a esta sentido, corresponda a un concepto tan difícil de definir. Me refiero al amor. Al amor en general y obviamente en concreto al que se da en una relación. ¿Qué es lo esencial en el amor?

Cuando veo por ejemplo a una mamá de un niño fuertemente discapacitado, supongamos un retrasado mental severo, que opta por lo contrario a lo que hacen algunos, que es ‘esconderlo’, y que hace de su vida un sacrificio por cuidar a su hijo y ayudarlo a vivir, me digo: “esto es….amor desinteresado, puro”. En blogs previos cuando traté el tema de la supervivencia en la  adversidad extrema y analicé la transformación que ejerció esta adversidad en personas como Víctor Frankl o los Sobrevivientes de los Andes, aparece el amor como la variable crítica para luchar y buscar sobrevivir.

Pienso que no entendemos bien en qué radica el amor. Y menos cuando vemos las relaciones afectivas. Lo idealizamos demasiado. A ello obviamente contribuyen el cine y la televisión. Pero creo que amor es algo que debe estar basado en una concepción realista del otro, una aceptación genuina de est@, no una simplificación idealizada que se destruye muy rápidamente en el curso de una relación. En artículo en El Tiempo hace algunos años, Asbel López entrevista a quien llama ‘El Filósofo de la Pareja’, André Comte-Sponville, y en la introducción del artículo dice lo siguiente:

“André Comte-Sponville quiere salvar a las parejas de las falsas ilusiones de la pasión amorosa. Porque en el amor, tarde o temprano, la realidad reemplaza a la ilusión. Claude Nougarou describe muy bien este momento en una canción que cita el filósofo: ‘Cuando el marido feo toma el puesto del príncipe encantado'”.

Tengo al respecto dos aportes.

El primero es que el amor se basa fundamentalmente en DAR, más que en RECIBIR. Si bien ambos verbos son clave, no tengo duda de que en el ‘amor real’ es mucho más amplio el componente de dar. Sencillamente, DOY si TENGO. Y si TENGO, es porque aquello que DOY está ya en mi. Y no gano nada en retenerlo en mi, pues solo se hace valioso si lo doy a otro(s). El foco que se ve en muchas relaciones, cuando cada uno espera primero RECIBIR para luego DAR, me parece que se basa en satisfacer el ego o buscar llenar vacíos afectivos. Así que una suposición básica que tengo es que entre más se de en una relación el dar que el recibir más saludable va a ser esa relación.

El segundo comentario se liga al anterior. Y tiene que ver con Erich Fromm (de ahí la foto), quien tiene un libro relativamente corto llamado “El Arte de Amar”. Fromm fue otro psicoanalista que estudió a fondo a Freud pero también a Marx. Vivió su vida adulta en el muy complejo período que se da en Europa entre las dos grandes guerras. Desarrolla una visión culturalista, que lo hace crítico de la sociedad y la época en que vive. Dice EF que en esta época en que ‘todo se vuelve un objeto’, en lo que concierne al amor se confunde el querer volverse un objeto digno de ser escogido por otro para ser amado (para ello debo por ejemplo reunir condiciones que me hagan apetecible por otros, evidentemente guiada esta búsqueda por estándares sociales que conducen a la aceptación social), o en buscar un objeto para amar, con el amor como lo que realmente es: una facultad. Para mi este es un excelente concepto. Quien quiera profundizar puede leer el libro citado (pero no debe esperar que sea una ‘guía práctica’ del tipo ’10 tips para….’).

Si entiendo el amor como una facultad, que debo poseer, quiere decir que debo primero que todo buscarla en mí mismo, fortalecerla, y desplegarla con otros. Y eso no es fácil. Es muy exigente. Pero al final de cuentas también es una ‘bendición’. Me explico con un ejemplo. Supongamos una pareja que se quiere mucho y que tiene una muy buena relación. Y uno de los dos muere. El otro, una vez supere el dolor de la pérdida, va a poder encontrar otra pareja, y tener una relación también muy buena, donde abunde el amor. Probablemente no se podría comparar con la otra. Pero en ambas la relación seria el escenario para el despliegue de la facultad de amar.

No sobra comentar que un concepto central de EF es que el amor es la respuesta al problema existencial del ser humano.

De nuevo todo esto conduce a la que reitero como la variable crítica en el bienestar del individuo (si se quiere, en la felicidad): la calidad de la relación consigo mismo. Para DAR se necesita primero TENER. Si TENGO lo más consecuente es DAR, porque igual para qué lo guardo.